Para Maturano, el movimiento obrero preserva a la Argentina de la crisis sudamericana
El titular de La Fraternidad analizó el estallido en Chile ante el modelo liberal

A la defensa del movimiento obreroargentino y el modelo sindical el titular de La Fraternidad Omar Maturano sostuvoque la crisischilena, como también la ecuatoriana, suceden sin casualidad ennaciones donde el sindicalismo está acotado a una mínima expresión. “Leo yescucho a muchos analistas o políticos que nosimputan a los dirigentes sindicales todos los males de laArgentina. Ahora viendo a los pueblos hermanos sufriendo atrocidades económicasy represión no tengo dudas de lo que pretenden esos expertos. Pero se olvidande Juan Domingo Perón y su legado vigente de derechos sociales para argentinasy argentinos”, le remarco Maturano a BAENegocios, también referente de los transportistas agrupados enla poderosa CATT.Hay una América Latina herida por el ajuste, porsimilares gobiernos del continente. Vinieron para ajustar salarios, pisotearderechos y beneficiar a minorías selectas. Están en contra de las grandesmayorías populares y los sectores sociales más vulnerables. Pero no se quierenquedar cortos, acusan a los pobres por existir”, indicó el secretario generalde los maquinistas.

Ante laconsulta respecto a que también la dirigencia sindical debería ejercitar unaautocrítica sostuvo que “puertas adentro” de las organizaciones tal dinámica espermanente “incluso también ante la sociedad” pero insistió en que está muyclara la intención de demonizar a quienes asumen la responsabilidad de ladefensa de convenios y derechos de los trabajadores. “Hoy está en llamas Chileel modeloexitoso que nos querían vender, Brasil hizo una reforma laboralsalvaje pero los milagros económicos no llegan ni llegarán”, desafío pararemarcar también que si deben existir cambios en la legislación laboral oconvenios argentinos los sindicatos están dispuestos a la discusión, “lo que nosignifica sumisión”, remarcó.

“En elúltimo debate de los candidatos a presidente hubo uno de ellos (José LuisEspert) que se encargó de apuntarnoscomo lacras, si bien representa a una minoría, queda claro quehace suya la voz de los que desprecian, no a los representantes de lostrabajadores sino al movimiento obrero en su totalidad. Pero nuestroscompañeros, más allá de diferentes posiciones políticas o gremiales, saben Maturanodesafió también que laautocrítica debe llegar a los medios de comunicación. “Cuandociertos sectores del periodismo hacen bandera con la plata de las obrassociales, no subrayan que hay más de 20.000.000 de personas bajo la coberturade salud que brindan nuestras organizaciones. Y entonces quieren hacer parecerque manejamos un botín de guerra o que somos piratas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La solidez y permanencia en el tiempo delmodelo sindical argentino, la dinámica de las

 

juventudes de cada organización perduraroninclusive al modelo económico impuesto desde

 

diciembre de 2015 para el jefe de La Fraternidad y le subrayóa este diario en que hay palabras

 querevelan más que postura, respecto a los dichos de funcionarios para hablar

 

de “privilegios”y no de derechos. “El ejemplo de Cambiemos que llegóhaciendo flamear

línea dura contra gremios y dirigentessindicales también está a la vista. Porque nosotros no

 

somos lo importante, sí que la mitad de losniños y niñas estén hoy en situación de pobreza,

 

con problemas de mala alimentación”. “No nostienen que explicar, ni recordar el daño que le

 

provocan a los trabajadores los gobiernosliberales, porque de ‘neo’ no tienen nada. Siempre

 

pregonan y ejecutan lo mismo pisoteando a lostrabajadores”.