Saludamos a la Gran Familia Fraternal
El Secretariado Nacional del Sindicato La Fraternidad saluda a la Gran Familia Fraternal, con renovados deseos de felicidad y prosperidad en las Fiestas de Navidad y Año Nuevo.
El Secretariado Nacional del Sindicato La Fraternidad saluda a la Gran Familia Fraternal, con renovados deseos de felicidad y prosperidad en las Fiestas de Navidad y Año Nuevo.

El balance del año que termina es claramente negativo para todos los trabajadores, por la gestión del gobierno que ataca principalmente sus  intereses y conquistas, con un sostenido ajuste económico que afecta el empleo y reduce sustancialmente los salarios.

La continuidad del inaceptable Impuesto al Trabajo junto con la inflación agrava todavía más la situación social y económica, acentuando el derrumbe de la economía argentina con más recesión, inflación desbocada y desocupación creciente.

Se agrava la crisis política a menos de un año para las elecciones generales, mientras el gobierno del presidente Macri para amortiguar su fracaso le entrega el manejo de la economía nacional al Fondo Monetario Internacional y a los inversores privados.

Un plan económico que tiene como única finalidad reducir los gastos del Estado y despedir a más empleados públicos, es decir, recortes más brutales del gasto público mientras cierra los ministerios de Salud y Trabajo, agravando aún más la crisis heredada del gobierno de la presidente Cristina Fernández.

Sin embargo en ningún país es tan difícil como en Argentina sacar adelante reformas impopulares, mientras los trabajadores organizados vamos por la cuarta huelga general, y los desorganizados se movilizan en todo lugar de la geografía nacional.

Los trabajadores decidimos enfrentar la política gubernamental, que traiciona cada una de las promesas de campaña, y que ha llevado al fracaso la gestión presidencial.

El poder económico que sostiene al gobierno es improductivo, son los bancos y los  servicios privatizados, un capitalismo de la prebenda que hace dinero del dinero y que imagina a la sociedad como la consecuencia de sus  negocios.

Avanzan debilitando a la democracia e imponiendo de hecho la reforma laboral y la precarización de los trabajadores más extrema, expresan el poder de la riqueza que convierte a la democracia en una simple fachada de esos intereses.

Todo lo productivo es privado y todo lo que da pérdida es del Estado, como ocurrió con el ferrocarril después de la década de los 90, cuando los ajustadores vaciaron el ferrocarril y le devolvieron al Estado una estructura de la miseria, donde algunos pocos ganaron más de lo que la sociedad genera como riqueza.

Pero somos una Nación y no solo un mercado abierto a inversores, donde “SACARLE AL POBRE PARA DARLE AL RICO” es la única política de Estado, donde todo es discutible, menos la distribución de la riqueza que se concentra cada día más, con un presidente que encabezaba el mejor equipo de los últimos años, y que finalmente resultó un híbrido entre la soberbia y la mediocridad.

En este dramático escenario resulta imperiosa la Unidad del Peronismo. La Unidad de todos los Peronistas es hoy la única alternativa para sostener la gobernabilidad indispensable y la paz social que garantice el cambio constitucional.

El presidente Macri fracasó, también la ex presidente Cristina Fernández, fracasaron aunque sus fanáticos se enojen y se alteren, mientras habitan en una miseria política e intelectual que exige hoy más que nunca al Peronismo Refundarse y Unirse.

Sabemos que debemos bregar por la Unidad Peronista, para sacar al país de esta crisis gravísima, para derrotar el feroz destino que nos aguarda si no acabamos con las políticas de ajuste y miseria de los ajustadores profesionales del Capital. Porque sabemos, junto a nuestro inolvidable Líder y Conductor el General Juan Domingo Perón, “Que en una Comunidad que no se realiza, nadie se realiza”.
 
A pesar de la grave situación actual el Secretariado Nacional ha cumplimentado los mandatos de la Asamblea General de Delegados, en todas las cuestiones inherentes a nuestra actividad laboral, destacándose el trabajo realizado en las discusiones paritarias para mantener el poder adquisitivo de nuestro salario.

Del mismo modo se intensificaron las gestiones previsionales para mejorar la dramática situación económica de los  jubilados y pensionadas, con la declarada oposición a la Reforma Previsional que contó con la intervención activa de La Fraternidad.

Los logros convencionales y económicos obtenidos, están en contradicción con la difícil situación por la que atraviesa la industria ferroviaria, que las políticas del anterior gobierno agravaron y que el actual no acierta a resolver.

Para revertirlo sostenemos siempre nuestra disposición a un diálogo constructivo con el Ministro de Transporte, y trabajar en el diseño de una política ferroviaria de transporte que contemple el mediano y largo plazo. Una Política de Estado Ferroviaria que se cumpla, con un presupuesto aprobado por el Congreso Nacional y un plan de inversiones consistente.

Como respuesta de fondo a la crisis del Sistema de Transporte solicitamos la sanción de una Ley  Federal de Transporte Multimodal, que supere los problemas que atenazan la economía nacional: energético, infraestructura y transporte.

Muchos son los desafíos que tenemos por delante, y para afrontarlos es imprescindible para nuestra Organización su intervención junto con los sindicatos del transporte en  la CATT y la unidad de la CGT, y responder con la fuerza de los trabajadores organizados y los mecanismos y procedimientos que la Constitución y la Democracia establecen.

Debemos seguir fortaleciéndonos institucionalmente y desarrollar con nuestro esfuerzo colectivo todos los proyectos, que aporten al mejoramiento de la calidad de vida de la Familia Fraternal y protejan adecuadamente la fuente laboral. Para ello es imprescindible el compromiso de todos los compañeros, para superar errores y desaciertos, mejorar y asumir nuestra actividad con dedicación y responsabilidad.

Debemos  seguir adelante en el proceso de recuperar el orgullo por nuestra profesión, exigiendo responsabilidad a los trabajadores que no la tienen, y convocando a imitar el ejemplo de aquellos compañeros que trabajan con seriedad y disciplina.

Las dificultades del año que se inicia las superaremos poniendo el acento en todo aquello que nos hace más Unidos, Solidarios y Organizados, para desarrollar nuestras enormes energías y deseos de una vida más digna y plena y para sostener nuestro Ideario con la plena vigencia de la Justicia Social.

Con estas reflexiones, expresamos nuestros mejores deseos para que en esta Nochebuena, Dios y la Virgen llenen nuestros hogares de bendiciones, y para que el Nuevo Año ilumine nuestras vidas brindándonos Salud, Paz, Trabajo y más y mejor Democracia.